No, las papas fritas no son la cura para tu calvicie

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En febrero de 2018 se publicó un estudio sobre el crecimiento de los folículos pilosos y los medios de comunicación aseguraban, de forma algo sensacionalista, que se había encontrado la posible cura para la calvicie: las papas fritas de McDonald’s. Lamentamos desilusionarte: las papas fritas no son la cura para tu calvicie.

Esta idea surgió porque, según el equipo de científicos que participó en ese estudio, el uso de polidimetilsiloxano, usado como agente antiespumante en las papas fritas de McDonald’s, logró que el pelo se regenerara y volviera a crecer en ratones. De ahí que muchas personas, entre ellas el presidente saliente de Estados Unidos, Donald Trump, difundieran erróneamente la noción de que las papas fritas de esa cadena de comida rápida hacían crecer el cabello.

Sin embargo, es necesario aclarar dos cosas:

  1. la calvicie no tiene cura y solo a través de un microinjerto de cabello se puede recuperar el pelo perdido de forma permanente;
  2. aunque las papas fritas contengan polidimetilsiloxano, no son el remedio tan anhelado al problema que representa la alopecia.

El simple hecho de consumir polidimetilsiloxano (o grandes cantidades de papas fritas) no lleva a ninguna parte. En el estudio, la silicona se utilizó como base para cultivar los folículos pilosos y, definitivamente, no es un ingrediente clave para desarrollar una fórmula curativa para revertir la calvicie.

Así lo explica el profesor Junji Fukuda, el científico que dirigió el estudio: “He visto comentarios en línea que preguntan, ‘¿Cuántas papas fritas tendría que comer para que me crezca el cabello?’ ¡Me sentiría mal si la gente pensara que comer algo lograría eso!”

El polidimetilsiloxano, también conocido como dimetilpolisiloxano o dimeticona, es un ingrediente utilizado en productos de higiene personal, alimentos y lubricante, entre otros, y destaca por sus propiedades antiaglutinantes, emulsionantes y antiespumantes.